Historias olvidadas http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas Mon, 24 Aug 2026 11:13:07 +0200 Joomla! - Open Source Content Management es-es Cáceres. Las Navidades de 1937 serán recordadas en Cáceres no por su carácter festivo. Navidad Fusilada. Frente de Extemadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/las-navidades-de-1937-seran-recordadas-en-caceres-no-por-su-caracter-festivo-navidad-fusilada http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/las-navidades-de-1937-seran-recordadas-en-caceres-no-por-su-caracter-festivo-navidad-fusilada

Sinopsis del documental:
Las Navidades de 1937 serán recordadas en Cáceres no por su carácter festivo, especialmente para el mundo católico, sino por la tragedia que asoló la ciudad en esos días, que acabó con la vida de doscientas personas en apenas cuatro semanas. La sistemática aplicación de los consejos de guerra por el bando franquista, a resultas de un supuesto complot republicano capitaneado por Máximo Calvo, que no existió, fruto de las maquinaciones de unos mandos militares y civiles franquistas deseosos de dar un escarmiento a la población, determinó esos fusilamientos masivos, que constituyen buena muestra de la represión que azotó estas tierras durante la guerra civil de 1936-1939.
Los 200 fusilados en Cáceres en la Navidad más sangrienta de la represión franquista
El documental ‘Navidad fusilada’, dirigido por José María Sánchez Torreño, cuenta un episodio negro ocurrido en la ciudad extremeña en la Navidad de 1937, cuando el mismo 25 de diciembre se iniciaba una política de exterminio por un supuesto complot comunista que acabó con la vida de 196 personas y que finalizaría el 21 de enero de 1938.

María Serrano

Sevilla-29/12/2019 

La carta de Juan Doncel, tabernero en el municipio de Malpartida de Cáceres, rescata un documento inédito que deja constancia de cómo el gobernador militar, Rada, no tuvo piedad en terminar con la estabilidad de familias enteras en aquella sangrienta fecha de 1937. En su carta habla así a sus dos hijos más pequeños: "A mí Alfonso y mi Antoñita, qué pequeñitos y sin padre”. Prosigue: "He sido bueno, honrado y trabajador" para que todos sus hijos no dudaran de su conducta. Doncel fue asesinado el 27 de diciembre de 1937 a los 34 años de edad.
Entre las víctimas de aquellos días se recogen nombres y apellidos que indican que la barbarie había asesinado a varios miembros de una misma familia. Nombres como Ángeles, Antonio y Asunción Bru Casanova, cuya hermana Rafaela había “desaparecido” a manos de los franquistas en agosto de 1936, fueron víctimas aquella Navidad. Torreño apunta que los “Bru” fueron de las familias más castigadas en aquellos momentos, conociendo la historia de Blanca Vila Bru, a quien “no llegó a tratar, pero de cuyo rostro sobresalía una profunda pena”.

El saldo de la masacre: 182 hombres y 14 mujeres

 Torreño concluye que en toda esta historia hay un hecho crucial: que los representantes de la Iglesia, los mismos que representaban a Cristo en tierra extremeña, “no hicieron nada por evitar la masacre de las Navidades del 37, después, y la de otras historias que aún están por contar”.
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Memorias prohibidas Fri, 27 Dec 2024 19:23:04 +0100
189 extremeños, figuran en la lista oficial de muertos en campos nazis. Frente de Extremadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/189-extremenos-figuran-en-la-lista-oficial-de-muertos-en-campos-nazis http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/189-extremenos-figuran-en-la-lista-oficial-de-muertos-en-campos-nazis

 Entre 4.427 españoles cuyo nombre ha publicado el BOE.
Curiosamente, hoy busco en mis archivos ahora que tengo tiempo. He encontrado este artículo. Del diario digital. Donde se demuestra la de personas extremeñas que murieron en los campos alemanes de exterminio. Abandonados.
No solo sufrieron una guerra. En España, la guerra civil, sino que también vivieron en primera persona la Segunda Guerra Mundial. Algunos tuvieron la suerte de luchar en la resistencia, otros lucharon en la Francia libre. Y algunos, aunque olvidados, como los que componían la 9. Los cuales fueron los primeros, con sus carros mecanizados que llevaban los nombres de provincias españolas o batallas renombradas de la guerra civil española. Fueron los primeros que entraron en París. Y otros, por desgracia, después de comentarles los nazis a Franco. ¿Y con estos qué hago? Fueron encarcelados en los mismos campos de concentración y exterminio, junto con judíos, etc. Este artículo es un homenaje a estos muchos españoles republicanos que defendieron sus ideas y principios republicanos de igualdad y libertad. Se publica para que no queden en el olvido.
 
]]> Memorias prohibidas Fri, 15 Nov 2024 19:05:17 +0100 Orellana la Vieja. Este artículo es el adelanto de una obra más extensa que habla de las vivencias de una familia extremeña, de Orellana. Frente de Extremadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/este-articulo-es-el-adelanto-de-una-obra-mas-extensa-que-habla-de-las-vivencias-de-una-familia-extremena-de-orellana-la-vieja http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/este-articulo-es-el-adelanto-de-una-obra-mas-extensa-que-habla-de-las-vivencias-de-una-familia-extremena-de-orellana-la-vieja

Prólogo:
Su objetivo principal es otorgar voz a aquellos que no la tuvieron, permitiendo que sus propios sonidos dialectales se expresen. Estas voces, a menudo ridiculizadas, también encierran sufrimientos y alegrías, y en medio de tiempos difíciles, mantienen su dignidad.     
Cuando llegó a mí a través de Fernando Barrero, este relato me impresionó y me llegó al alma. Gracias a él, pude contactar con el autor del proyecto, Diego Sierra. Lo expuesto aquí es solo una pequeña parte de lo que será una gran publicación.
Agradezco profundamente a Diego Sierra por compartir estas historias y por su compromiso con la preservación de la memoria y la identidad de su comunidad.
Así pues, te invito a sumergirte en este relato, donde las palabras se entrelazan con la memoria y la identidad, y donde cada voz, por humilde que sea, contribuye a tejer el tapiz de la historia Bienvenido a este viaje a través del tiempo y las palabras, donde la dignidad y la autenticidad se entrelazan en un canto colectivo que trasciende las barreras del olvido.
¡Que disfrutes de la lectura!
 www.guerracivilenbadajoz.com

 

HISTORIAS DE NUESTROS MAYORES. (De Diego Sierra)
Últimos días de la guerra en la zona de Talarrubias y Campo de Concentración de Zaldívar. (Escrita en castúo)

¡Como conejos! ¡encerraos como conejos! Habían entrao ahí por Madrigalejo y a la vez por la parte Córdoba y cerraron ahí en Campanario ¡Miles de republicanos se quearon encerraos en la bolsa y los fueron cazando después, sin escapatoria pa ningún sitio! Mi Compañía habíamos salío antes y nos escapamos, por los pelos, pero nos escapamos. Nos llevaron a Casas de don Pedro reforzando a la 109, que estaba allí ya, y el 10 de agosto, poco más de una semana despué de tomá Orellana, ya nos atacaron en la carretera de Pela con aquellos moros del demonio y toa su artillería y su aviación. Eso fue ahí más arriba de Pela y no pudimos resistí y por la noche tuvimos que retiranos a la otra orilla ¡Claro! Ellos con con toa la fuerza: cañones, morteros, caballería mora, aviación… a ellos no los fartaba de na y a nosotros hasta de comé y uniformes y botas, pero más que na, cañones y aviación. Ya habíamos perdio toas las posiciones a la orilla derecha del río pero en el otro lao nos jicimos fuertes, que allí teníamos buenas posiciones de defensa. Y buenos mandos que había allí. 
Había un Comisario, que’ra tamién responsable de Zapadores, qu’a mí me quería mucho.Yo creo que le pereceríamos sus hijo, que estaba casao y tenía cinco hijos en Madrí, porque era un hombre mayó. Bueno ¡mayó pa mí que me llamaron a la guerra con 17 años! Él tenía que andá alreó de los cuarenta y era un hombre con mucho asiento y mucha experencia de guerra. Andrés Barrero se llamaba, que había estao en’a guerra de áfrica unos años patrás, cuando los moros jicieron aquella escabechina de Anual, asín que no tenía mieo de na y nos daba mucha confianza a tos el véle allí, tan tranquilo, en medio del tiroteo y de los camilleros corriendo con gente estrozá, ende las trincheras… que la única ve que le vi nervioso fue en Zaldívar y era porque no llegaba carta de su mujé, que él la había escrito, pero te daban las cartas cuando querían y se llevaban las nuestras cuando el cesto rebosaba del to. Siempre m’acuerdo… no me se pue orviá… ¡A las Boticarias se le llevaron! Entró con nusotro en Zaldívar pero mu pronto se le llevaron a ese otro cortijo que estaba allí cerca. Allí se llevaban a los mandos; oficiales y comisarios y eso. Entonce no nos poíamos figura pa que se los llevaban. Despué de trasladáme a mí a Castuera, por los que iban llegando despué con noticias nuevas, nos enteramos que a tos los de las Boticarias los habían afusilao. Alli se queó este hombre bueno, en una fosa común con otros sesenta o setenta que había con’é ¡Ni en mil años que vivan pagarán lo que han jecho! que la guerra es la guerra, pero cuando se acaba la guerra no se pue matá asín, porque te tengo manía ¡Entonce no acabaríamos nunca!
Como te digo, al otro lao del río teníamos níos de ametralladoras, morteros... y aluego el río, que era la mejó defensa, enque era verano y se trascolaba mu bien por los vaos, pero cruzá un río tan ancho como este nuestro es mu expuesto y hay que pensáselo dos veces cuando en el otro lao te van a recibí a tiros.
Allí resistimos toa la toñá y tamién el ivierno, que yo m’acordaba del olivá de mi padre, que quien lo iba a recogé, que se iba a hechá a perdé toa l’acituna sin dejá de llové ¡Cuánta agua cayó ese ivierno! ¡Pos toa me cayó encima! Con un capote manta que decían que no se mojaba, pero el mío se caía a cachos de tiráme cuerpo a tierra cuando venían los aviones de García-Morato jaciendo la noria.
Cuando nos enteramos que a úrtimos de enero habían entrao las facistas en Barcelona, ya perdimos la poca esperanza que nos queaba y mucha gente disertaba por el río y nos mandaban tiroteálos como si fueran el enemigo ¡Yo tiraba alreó pa no dálos, que no quería matá a los míos enque se fueran juyendo, que el mieo es mu malo y en la guerra tos lo hemos conocía arguna vé! ¡Jasta dos capitanes se pasaron! Eran hermanos los dos. Santiago y Enrique, que yo los conocía, pero esos no eran de mi compañía.
Ya en’a primavera, bien pasao el ivierno, nos enteramos qu’el coronel Casado se había levantao contra la República y estaba persiguiendo y encerrando a los comunistas en Madrí. ¿Tú te das cuenta? Nuestro ejército, el ejército de la República encerrando a los comunistas que eran los que mandaban en el gobierno ¡Coño! Negrín que era el que más mandaba, que era comunista ¿Como dejaba que nuestros mismos militares jicieran eso?
Había mucha confusión. Las cadenas de mando ya no se sabían si funcionaban o no ¡Eso fue pa vése! Cuasi tos los oficiales y los mandos eran partidarios de entregáse a Franco, porque la guerra se había terminao, pero muchos comunistas no querían entregáse. Había Jefes comunistas y otros que no lo eran. To esto debía de se a primeros de marzo, ya pasás las aguas del ivierno. Asín que los comunistas éramos ahora el enemigo y los oficiales se detenían unos a otros y se quitaban el mando de las Unidades, de manera que nusotro ya no sabíamos que Jefes eran de fiá y andábamos como pollo sin cabeza.
Nuestro capitán dijo que se iba al pueblo a negociá pa la entrega del armamento, pero ya no vorvió. Se había pasao al otro lao, asín que las órdenes las daba el Comisario, que ese era comunista.
Sabíamos que Azaña estaba en Francia ende primeros de febrero, asín que andábamos desmoralizaos. Yo estaba por’entonces en un destacamento con la misión de recogé a los que se habían queao sin mandos y lleválos pa Talarrubias y, de paso, pa que la gente no desertara por el río.
La verdá es que aqué destacamento andábamos por aquellos campos sin comé y sin contacto con naide y lo que jacíamos era dí de un cortijo a otro, a vé si nos daban argo de comé ¡Comprao, eso sí!, porque nusotro teníamos dinero, lo que no había es na que compra. Un pastó una noche nos mató una oveja vieja, que nustro queríamos una machorra que tenía, pero dijo que esa era su seguro de vida pa que sus hijos no se murieran de jambre, asín que nos mató la vieja y no la quiso ni cobrá, que jacía años que no vendía na y que no sabía lo que valía y que pa que quería él el dinero si ya no se poía compra ni vendé en ningún sitio. Na más que tiros y ruina.
Pos nusotro un día, ya consaos de da vuertas po los campos sin comé cuasi que ningún día, como te digo, decidimos dirnos pa Talarrubias, que nos enteramos que allí estaba la 109ª Brigada Mixta y que iban a decidí si entregáse a los facistas, que ya no nos queaba na que pudiéramos jacé, que los teníamos tan cerca que los víamos de asomáse ende los cerros, pero, por argún motivo no se metían con nusotro, ni s’arrimaban ni na. Estarían liaos en otro sitio.
Los papeles que echaban los aviones de Franco decían que los que no tuvieran las manos manchás de sangre que vorvieramos tranquilos, que nos presentemos a la Guardia Civil de Franco y nos darán sarvocondutos pa que vayamos a nuestros pueblos sin ningún problema, que la guerra s’ha terminao.
¡Tranquilos dicen! ¡Más falsos que Judas!
Allí estaba toa la Brigada 109 pero faltaba un batallón, el que defendía la zona de Cijara, ahí onde ahora está ese pantano grande, que es un terreno mu bravo de mucho monte y mucha sierra. Pos esos se quedaron por allí y no se entregaron, que mucho mejó pa ellos. Argunos se quearon de guerrilleros en la sierra y otros se fueron pa Alicante ¡Allí estaba mi cuñao Manué Anselmo que era comisario tamién! Argunos se vinieron pa Talarrubias a entregáse, pero él y otros cuantos siguieron po la sierra hasta Ciudá Reá. Aluego los cogieron a tos en Alicante, asín que acabamos iguá. Mi cuñao, muchos años despué le dejaron vení a su casa a moríse, que pesaba trenta y cinco quilos, pero le sacaron palante en su casa y ¡ahí está en Madrí, trabajando en’a costrución! ¡vivo y comunista como siempre!
Asín que en Talarrubias se decidió entregáse porque ya no había ónde dí. Tres oficiales pasaron el río y fueron a Casas de don Pedro a negociá la rendición. Allí, en las Casas. estaban los fascistas ende que tomaron Orellana y Pela el 21 de julio, que no me se pue orviá esa fecha, que mi madre y mucha gente, civiles que no habían jecho na, se fueron juyendo de Orellana. Juyendo con lo puesto y un costá con lo que poían llevá al hombro, que eso no se lo voy yo a perdoná en la vía a estos canallas, el jacéle eso a mi madre. Se fueron pa las sierras de Herrera del Duque y pasaron a Ciudá Real. En Agudo y en Almadén acogieron a muchos de Orellana el Socorro Rojo, y en Ballesteros, que los repartían por casas de facistas juíos al otro lao. La mitá de Orellana estaban por allí refugiaos.
El caso es que nuestros oficiales fueron a entregase y, cuando vorvieron, nos llevaron en formación a la orilla’l río, allí dejamos toas las armas en’a orilla y pasamos al lao d’allá.
¡Como llovía esa noche! Yo creo que era el 27 o el 28 de marzo del 39.
Pasamos con el agua al cuello, porque la barca no estaba, que ellos o nosotros la habíamos volao. Y como era marzo, el río toavía llevaba mucha agua, que por eso los facistas no fueron a por nusotros; nos mandaron de vení, ¡que mira que tiene cojones!, «¡Si quieres rendíte vente p’acá, que yo no quiero mojáme los pies!». Y po lo visto —yo eso no lo ví— tuvieron el cuajo de mandá a un capitán de los nuestros, de los que fue a entregáse, pa que formara un pelotón ¡de los nuestros! y en la plaza de Talarrubias leyera un parte de guerra, tomando posesión del pueblo en nombre de Franco ¡No te joe! pa que cuando ellos llegaran tranquilamente, ya con el río en su cauce, no los queara más que pasease y formá en’a plaza, sacando pecho y jaciéndose los chulos.
Nusotro llegamos esa noche, chorreando d’arriba abajo de habé pasao el río y del chaparrón de cojones qu’estaba cayendo. Llegamos a Las Casas de Don Pedro formaos por compañías, y nos encerraron en un armacén grande, con los techos mu artos y nusotro estábamos bastante tranquilos, dentro de lo que cabe. Yo estaba jaciendo planes pa comprá unos jocinos y unas albardas nuevas y prepará unos dentales pa ayudá a mi padre. Allí estábamos gastándonos bromas, pensando que la guerra s’había terminao y que ya vorviamos a casa.
Era un poco raro aquél armacén tan desagelao y sin lu, ni agua, ni una manta, ni na… pero como estábamos tan cansaos de guerra y de no sabé que jacé, pos con la ilusión de gorvé a casa y seguí con nuestra via no v’íamos lo que estaba pasando. Dijimos «pos nos encerrarán aquí porque, con lo que llueve, no nos van a dejá en’a calle». Y tos allí: que si no me pises, que si no me metas los pinreles en’as narices… cosas de gente joven, aliviaos por fin de tantas penurias pasás, pensando que mañana nos darían un sarvoconduto pa mandános ca uno a su pueblo, que es lo que nos habían dicho.
Ya de madrugá, que por cierto ya no llovía, nos jicieron de sacá las maletas y los petates allí a la calle, pero de mu malas maneras y como diciendo «no sabís lo que vos espera» y allí iban jaciendo montones con to lo que valía pa argo: cazadoras, botas, relojes, gafas… cualisquié cosa.
«Este reló es un recuerdo de mi padre, que me lo dio cuando terminé la carrera. No vale mucho, pero pa mí sí» «¿Tú pa qué quieres un reló? Ahora nusotro te diremos la hora de levantáse. No vas a necesitá reló, ahora tu hora la marcará Franco».
«¿Una estilográfica?. Tu no la necesitas. Te la voy a colectivizar, rojillo de mierda».
Entonce nos arrepentimos de habé sío tan confiaos y mirábamos pa la sierra, pero ya era tarde.
Nos llevaron en formación jasta un cortijo que yo no conocía. Yo había estao en las Casas con mi padre a comprá un carro de garbanzos un verano de jacía tres años, pero yo era un muchachón y d’ese caserío no m’acordaba. Unos tres kilometros del pueblo, un cortijo que llaman Zaldívar, asín to cercao con paeres altas y un pozo en el medio del patio. Despué siguieron llegando de los nuestros a ese cortijo y nos clasificaron creo yo que por nuestros regimientos, pero a los oficiales se los llevaban a otro sitio.
Por los tejemanejes nos dimos cuenta que habían nombrao chivatos, que los víamos d’entrá y sali del puesto de mando y la cara esa que se los pone a los chivatos, asín como juitivos y desconfiaos a la ves que entrometios, que preguntan más q’un cura. Luego ya nos llamaban, uno por uno, y nos iban preguntando si habías sío jefe de argo o eras de Sindicatos o de Partíos Políticos y te preguntaban por los nombres de tos tus mandos y de los compañeros tamién. Allí en una mesa sentaos: un teniente, el cura y dos más, allí con papeles delante que meneaban pa’ca y pa’lla y se los pasaban unos a otros. A los oficiales y comisarios y eso los encerraban aislaos y tenían que rellena una ficha mu grande ca uno, que yo las ví pero no se lo que ponían y mu pronto los llevaban al doblao de otro cortijo más chico qu’estaba cerca. Lo llamaban Las Boticarias que fue onde se llevaron a ese comisario que te digo que me quería tanto. Fernando Barrero.
Cuando empezamos a oí tiros po la noche y a nota la farta de gente que ayé estaban y hoy ya no, nos dimos cuenta de onde habíamos caío y ya no teníamos ganas de bromas como la primera noche. Nos dimos cuenta que la guerra no s’había terminao pa nusotro. Entraban a cuarquié hora y nombraban a unos cuantos, los encerraban aparte y por la noche los sacaban, se oían unos tiros y ya no los vías más. A los más cercanos, si preguntaban, los decían que los habían trasladao.
Yo tuve suerte porque, po lo joven que era, mi padre no me dejó de sacarme el carné comunista y eso creo que me sarvó.
¡Mi padre! ¡Con lo bien que llevábamos nuestros tratos! En Guadalupe comprábamos nueces y castañas pa Los Santos, qu’en el pueblo no había nogales ni castaños. Y p’alla nos habíamos llevao aceite y garbanzos que no se dan por allí. Comprábamos aquí y vendiamos allí y asín era nuestra via.
¡M’acuerdo de lo contento que venía mi padre con las primeras castañas! Ponía un saco allí en mitá de la cocina, cerca de la lumbre y decía: «andá, ir a buscá a vuestros primos, ¡a tos!,» y hasta qu’ellos no se jartaban de castañas no se empezaban a vendé a los vecinos y a to’l pueblo. Lo mismo con el aceite. Venía de la Prensa y ponía en metá la cocina una garrafa grande, de esas de boca ancha y nos decía «dir a llamá a tos los muchachos», ponía un par de panes reondos allí en un azafate y ¡a tostá rebanás en’a lumbre! Jasta que no se jartaban tos los críos de tostás bien empringás, no se guardaba l’aceite. ¡Parece que l’estoy viendo, que se le reía el alma viéndonos de comé!
El caso es qu’un día, allí en Zaldívar, a mí me nombraron pa se trasladao y yo me dije «aquí s’acabó to». Pero era raro porque habían nombrao po lo menos a cuarenta y nunca habían sacao a tantos d’una vé pa fusilálos y sin nombrarlos la noche d’antes, pero qué te poias esperá d’esta canalla.
¡El camino en’os camiones fue mu malo! No me s’asentaba la ropa en el cuerpo. Yo diciendome pa mí «en cualisquié camino d’estos que salen pal campo s’apartan un poco y nos afusilan a tos». Pero no. Ese traslado era de verdá. Se ve que ya no cabíamos allí, o que ya habían matao a los principales, o quien sabe lo que había en esas cabezas de gente sin concencia. El caso es que, a mediaos de mayo, nos llevaron a Castuera, a un campo de concentración que se estaba jaciendo allí.
¡No veas el alivio que m’entró cuando nos bajamos en el otro campo! ¡Me parecía que me había tocao la lotería! ¡Po lo menos estaba vivo!
Aluego fue cuando nos enteramos que, mu poco despué de salí yo pa Castuera, afusilaron a más de setenta compañeros en las Boticarias, sin juicio ninguno ¡A tos los que queaban! Y que los enterraron allí mismo, que los vieron y lo oyeron los vecinos y las familias de los fusilaos, que fueron a despedirse el día antes, que dicen que estaban cavando dos zanjas mu grandes allí atrás, los dijeron que pa jacé letrinas y que a ellos los iban a trasladá. Pero nunca salieron d’allí.
¡Parece mentira, con lo que hablan de Dio esta gente, cómo se pué tené tan mala concencia!
……
Diego Sierra.
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Memorias prohibidas Sun, 02 Jun 2024 21:34:20 +0200
Valencia. "Padres, me sacan para matarme y me voy muy tranquilo” http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/padres-me-sacan-para-matarme-y-me-voy-muy-tranquilo http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/padres-me-sacan-para-matarme-y-me-voy-muy-tranquilo

Las biografías de 37.147 republicanos condenados a muerte o a largas reclusiones saldrán a la luz con la digitalización del Fichero de Penados, archivo sin explorar que custodia el Centro Documental de la Memoria.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 19:04:23 +0200
León. El Turista indignado ante el olvido del Parador de León como campo de concentración: “Debería dejar de ser un Hotel” http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/el-turista-indignado-ante-el-olvido-del-parador-de-leon-como-campo-de-concentracion-deberia-dejar-de-ser-un-hotel http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/el-turista-indignado-ante-el-olvido-del-parador-de-leon-como-campo-de-concentracion-deberia-dejar-de-ser-un-hotel

El alemán Wilfried Stuckmann señaló en 2014 que no había información en las páginas oficiales sobre el horror vivido allí por los prisioneros republicanos. Siete años después, se ha conseguido un homenaje a puerta cerrada y un panel informativo, aunque sigue ausente alguna referencia en las webs de reserva hotelera.
—El Parador de San Marcos de León rinde al fin homenaje a los prisioneros de cuando fue campo de concentración.

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 Wilfried Stuckmann prendió la llama. Lo hizo con la gasolina de la sorpresa y la indignación del extranjero que con tanta frecuencia carece el español. El principio de esta historia habría que situarlo en las vacaciones de Semana Santa de un turista alemán en el mes de abril del año 2014. Wilfried y su esposa recorrían la cornisa cantábrica y decidieron pasar dos noches en San Marcos, el impresionante Parador Nacional de León. ¿Qué es lo que sabían los Stuckmann de aquel lugar antes de llegar? Lo que habían leído en la central de reservas Booking: la exmilitante belleza renacentista del edificio, su concepción original como convento, la decoración dotada de fastuosos muebles y tapices, y las habitaciones con wifi gratuita. Ni una sola mención a lo que, una vez allí, les despertó una profunda repulsa.
 En su primer día en la ciudad vieron las procesiones y, al caer la noche, tomaron una copa en la Plaza Mayor y se fueron a dormir. A la mañana siguiente, visitaron el claustro del antiguo monasterio y leyeron la información que se les proporcionaba sobre el edificio, como por ejemplo que, en el siglo XVI, fue la prisión en la que estuvo encarcelado el ilustre poeta español Francisco de Quevedo. No fue hasta que rebuscaron más, fijándose como solo se fijan los visitantes ociosos, que en la parte de atrás del claustro encontraron unos carteles en los que se explicaba que aquello había sido un campo de concentración entre 1936 y 1940, durante la guerra civil española y algo más allá.
"Nos quedamos en shock”, confesó en aquel momento a este diario, que contó que su enfado ante la ausencia de un dato tan relevante como aquel en la plataforma de reservas le movió a escribir un comentario de queja. La sorpresa siguió en aumento al comprobar que se rechazaba la publicación del comentario porque la política de uso del sitio prohíbe dejar comentarios que hagan alusiones a las guerras. Stuckmann siguió poniendo reclamaciones, pues aseguró que jamás se habría alojado en un lugar donde se hubiera humillado y maltratado a personas de aquella manera, de haberlo sabido. La empresa prefirió devolverle el dinero de su alojamiento antes que publicar sus palabras. El turista decidió donar esos 396 euros a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
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El Hostal de San Marcos de León estuvo cerrado durante tres años y fue reabierto en diciembre de 2020. EFE/J. Casares.
El pequeño gesto de Wilfried hizo su historia grande y mucha más gente, no los que van y vienen, sino los que cada día pisan el mismo suelo que se pisó hace ochenta años, comenzaron a ver lo que estaba delante de sus narices: el Parador de Turismo de León había sido un campo de concentración y nada parecía recordarlo. Los que sí lo recordaban, se estaban muriendo, y a menudo callaban. Siete años después, se ha instalado un panel explicativo que antes no existía y se ha rendido homenaje a los presos de esos muros, con la presencia del más longevo de ellos, José Sala, de 101 años. No obstante, ni la página de Booking ni la de Paradores advierte a los viajeros que por allí pasaron alrededor de 20.000 presos republicanos y que entre 1.500 y 2.900 murieron por enfermedades, maltrato o asesinato.
 Por otro lado, la placa que solicita la ARMH no es tal, sino el mencionado panel explicativo, que el presidente de la asociación, Emilio Silva, valora que es demasiado pequeño y está mal ubicado. “Esa placa es microscópica y está detrás de una puerta que está cerrada, por lo que solo se visita si específicamente lo pide un cliente”, dice. Silva recuerda que Antonio Gamoneda escribió un manifiesto para la recogida de firmas que se titulaba Una puerta para la memoria, “pero han puesto una puerta cerrada”, añade. Tras esa puerta cerrada, está también la escultura formada por piedra de talco y una chapa de hierro que hasta ahora era el único recuerdo del campo de concentración. Forma parte del Museo de León y está acompañada del texto de Quevedo: “Vivo en conversación con los difuntos y escucho con los ojos a los muertos” y una dedicatoria a “quienes sufrieron prisión, tortura y muerte en San Marcos durante la Guerra Civil (1936-1939)”. Un homenaje que tampoco gusta a Emilio Silva, cuya asociación nació en León, en Ponferrada: “Ni dice quiénes sufrieron prisión ni quiénes los reprimieron, y habla de Guerra Civil, pero en León no hubo Guerra Civil”, como recordaba la periodista Olga Rodríguez en su intervención: “No hubo Guerra Civil porque el golpe triunfó a pocas horas del inicio, ni hubo bandos enfrentados. Se produjo una persecución sistemática contra quienes pensaban de forma diferente a los franquistas, un plan estudiado para eliminar a quienes tenían unas ideas políticas determinadas y asesinadas por no apoyar el golpe”. Por todo eso, la ARMH va a realizar una queja ante Paradores para que el tablón informativo se sitúe en un lugar de paso, para que sea más visible y que se incluya un párrafo sobre el campo de concentración en la web oficial de este hotel de lujo.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 18:57:14 +0200
La Laguna (Isla de Tenerife). OUTSIDERS.ESP. Cuando la Guardia Mora entró en el pueblo comenzó a degollar a todos... http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp-cuando-la-guardia-mora-entro-en-el-pueblo-comenzo-a-degollar-a-todos http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp-cuando-la-guardia-mora-entro-en-el-pueblo-comenzo-a-degollar-a-todos

«(…) Cuando la Guardia Mora entró en el pueblo, comenzó a degollar a todos los hombres y niños; a las mujeres y a las niñas nos encerraron en la casa del cura.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 18:29:14 +0200
Badajoz. Espacios, Lugares y Persona... “Saturnino Medina: Testigo de la Masacre de Badajoz”. Frente de Extremadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/memorias-prohibidas-historias-de-victimas-y-valientes http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/memorias-prohibidas-historias-de-victimas-y-valientes

Nació en Villagarcía de la Torre (Badajoz) en 1916 y falleció en el año 2004 en Hinojosa del Valle, donde residía desde hacía muchos años. De familia muy humilde, fue obrero del campo y miembro de la sociedad obrera socialista.
]]> Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 18:15:00 +0200 Palma (Islas Baleares). OUTSIDERS.ESP. Los horrores de la cárcel Franquista de Can Mir, Mallorca. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp

Donde quien tenía ‘suerte’ moría primero.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 17:34:11 +0200
Las Palmas (Gran Canaria). OUTSIDERS.ESP. Extremaunción. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsidersesp-extremauncion http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsidersesp-extremauncion

En cada ejecución varios curas con el capellán militar, don Damián Castillo, con pistola al cinto, junto al teniente Lázaro y otros oficiales.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 17:32:02 +0200
Santa Brígida (Gran Canaria), OUTSIDERS.ESP. Robar niñas para el entretenimiento sexual de los fascistas. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp-robar-ninas-para-el-entretenimiento-sexual-de-los-fascistas http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/outsiders-esp-robar-ninas-para-el-entretenimiento-sexual-de-los-fascistas

“(…) Antonio Doreste, «El Pelao», estaba empeñado en que mi padre le diera en adopción a mi hermana Candelaria.
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Memorias prohibidas Thu, 23 May 2024 17:25:10 +0200
Campillo de Llerena. El día que le encontréis, leed estos versos: memoria y olvido en el Frente de Extremadura. Artículo extraído de EL SALTO prensa digital. Autor Chema: Álvarez Rodríguez . Frente de Extremadura http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/memoria-historica-el-dia-que-le-encontreis-leedle-estos-versos-memoria-y-olvido-en-el-frente-de-extremadura http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/memoria-historica-el-dia-que-le-encontreis-leedle-estos-versos-memoria-y-olvido-en-el-frente-de-extremadura

El Gobierno de Extremadura pretende prorrogar el trato que la dictadura franquista dio a unas víctimas y a otras, mediante una ley de concordia que de nuevo condena al olvido a quienes lucharon en defensa de la democracia. Para resistir, recordemos.


extremadura_cabecera_web.pngPeriódicodigital. Artículo extraído del mismo.  Chema Álvarez Rodríguez 10 MAY 2024 07:00

A pesar de las mentiras y del empeño de quienes cultivan el olvido, el tiempo que vino después de la mal llamada guerra civil española no trató de igual modo a todas las víctimas. Unas fueron recordadas con honores y prestigiadas nada más caer; otras fueron sepultadas bajo un manto de infamias, condenadas al extravío de la memoria, y tuvieron que pasar casi cinco décadas para comenzar a ser rescatadas de aquel abandono. En ese afán seguimos.
Dos de estas víctimas con desigual trato fueron los italianos Giorgio Franceschi y Mario Traverso. Ambos lucharon en la que entonces se conocía como Guerra de España, movidos por ideales muy contrarios. Los dos murieron en el frente de La Serena, provincia de Badajoz, al este de Extremadura, a pocos kilómetros uno de otro. Esta es su historia, un recuerdo alimentado por el tiempo y un olvido rescatado por la memoria.
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Memorias prohibidas Sat, 11 May 2024 07:36:24 +0200
Caceres. D. Santiago Navareño Diaz, Maestro Escuela. Desde 1913 a 1963.Testimonio. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/d-santiago-navareno-diaz-maestro-escuela-desde-1913-a-1963-caceres http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/d-santiago-navareno-diaz-maestro-escuela-desde-1913-a-1963-caceres

Uno de los colectivos más castigados por los franquistas durante la guerra civil fueron los "maestros de escuela", destinados a la enseñanza primaria en los pueblos; eran los encargados de intentar erradicar el analfabetismo, que a escala rural y a fechas de primeros de siglo XX era muy elevado. Por sus ideologías, sus enseñanzas en sus escuelas, por el simple hecho de proclamar la igualdad y la libertad, en fin, por hacer su trabajo, como es propagar LA CULTURA.
Esta misma, enemiga de la ideología de los franquistas y algún organismo religioso afín a estos mismos, para mantener al pueblo subyugado en la ignorancia, en su propio beneficio. El caso que expone este artículo, realizado por Lucas Navareño, nieto del protagonista. D. Santiago Navareño es uno de estos maestros, que le tocó vivir esos momentos tan duros de la guerra civil y, por el mismo hecho de ser maestro, fue etiquetado como de dudosa afinidad al régimen y, como consecuencia, viviría en sus propias carnes.
Yo personalmente he leído y releído lo que se expondrá a continuación y la verdad es que llegas a comprender lo mal que lo pasó D. Santiago Navareño, así como su familia, sin contar la incertidumbre del mañana, en este triste periodo de nuestra historia. Desde aquí su nieto Lucas quiere realizar un pequeño homenaje a él; yo aprovecho para dar las gracias al mismo por acordarse de mi web para realizar esta publicación, como dedicar este artículo a todas las personas que de alguna forma están en primera línea, expandiendo ese bien tan preciado para la humanidad que es la cultura.
Como homenaje a esos maestros, que un día pudieron cambiar el futuro de nuestro país. Con la cultura, que ha demostrado que es la mejor forma de luchar contra la opresión.
Desde aquí dar las gracias a Lucas Navareño, por tener en cuenta y escoger esta página. GRACIAS.
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Memorias prohibidas Tue, 23 Jan 2024 17:55:20 +0100
Casas de Don Pedro. En torno al 83ª Aniversario de los Fusilamientos de 1939 en el olivar del cortijo de La Boticaria. Frente de Extremadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/en-torno-al-83-aniversario-de-los-fusilamientos-de-1939-en-el-olivar-del-cortijo-de-la-boticaria-casas-de-don-pedro-badajoz http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/en-torno-al-83-aniversario-de-los-fusilamientos-de-1939-en-el-olivar-del-cortijo-de-la-boticaria-casas-de-don-pedro-badajoz

 La semana pasada me llega una nueva publicación (Entrega) del blog del amigo Fernando Barrero. (Lucha por la dignidad de los desaparecidos durante la Guerra Civil.) Como siempre.

Donde documenta y publica sobre la 109 B.M. y los cortijos de La Boticaria y Casa de Zaldívar, que se convirtieron en campos de concentración para los soldados que componían esta Brigada Mixta, al entregarse en la posición L Barca al final de la guerra. A las tropas franquistas.

Qué decir sobre el trabajo que realiza Fernando Barrero. Un gran trabajo. Que aporta cierta claridad a la guerra civil, en los frentes republicanos de nuestra provincia de Badajoz. Con sus publicaciones de los diarios de operaciones de algunos batallones de la 109 B.M. para mí. En mi ignorancia o medio ignorancia de la situación de los frentes, fue una luz al final del túnel. Sus publicaciones me dan una situación que duró, que dieron muy claro la situación que dieron en la zona republicana de Badajoz, la cual se mantiene hasta el final de la guerra. Si está nuestra tierra, se luchó hasta el final por las libertades, por la democracia, por nuestros derechos. Acallados duramente en los años que duró la dictadura. Desde aquí darte las gracias por esa luz que aportas a esta nuestra historia, tan olvidada, tan borrada, durante tanto tiempo. 

Un saludo.

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Memorias prohibidas Mon, 16 May 2022 07:48:27 +0200
Oliva de la Frontera. Historia de Juan José Torrado. Frente de Extremadura. http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/extremenos-durante-la-guerra-y-posguerra-testimonios http://guerracivilenbadajoz.com/apartados/memorias-prohibidas/extremenos-durante-la-guerra-y-posguerra-testimonios

A lo largo de mi andadura por la red, me ha llegado, muchas veces, un escueto testimonio de relatos ocurridos a muchos extremeños. Durante la guerra y en la posguerra, siempre la leí y guardé algunos, que tendré que buscar y publicar. Este último y primero en esta sección que se crea con motivo ya explicado. Me dio que pensar, ¿y por qué no? Agrupar todos estos testimonios que llegan en una página. Para que se pueda leer públicamente, tener más conocimientos de lo ocurrido. A través de familiares, como nietos, hijos, que escucharon mil y una veces la historia vivida por ellos. Abuelos y parientes cercanos que vivieron la guerra.

Todos los enlaces del final. Están relacionados con lo expuesto en el texto. Para mayor información. 

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Memorias prohibidas Sun, 20 Jun 2021 00:00:00 +0200